martes, 20 de enero de 2015

¿Necesidad o deseo?

Mucho se ha hablado sobre la felicidad, de cómo alcanzarla, hay algunos más atrevidos en sus propuestas, como Deepack Chopra, quien incluso tiene un libro titulado "La Receta para la Felicidad". Algunos ven la felicidad como una meta a la cual llegar, otros afirman que es un estado fugaz que viene con ciertos momentos, algunos sostienen que es cómo nos vivimos el proceso de la vida. No tengo resuelto el tema de la felicidad, creo que mientras más me lo pregunto, más llego al amor, a ese espíritu que nos hace sentir vivos, satisfechos, abundantes, conectados, sentir que junto a otros somos parte de algo más grande, eso que nos hace querer estar!

Si la felicidad tiene que ver con la sensación de abundancia, y conexión ¿la infelicidad tendrá que ver con la carencia? y ¿por qué aquellos que pareciera que lo tienen todo, siguen pareciendo infelices? A mi juicio, estamos un poco confundidos como sociedad, creo que hemos confundido la necesidad con el deseo... la necesidad nos hace mirar hacia adentro para sentir y movilizarnos, el deseo busca afuera y crea expectativas para movilizar.

Los deseos son aquellas formas que conocemos y que se nos hacen habituales para lograr satisfacer una necesidad, son nuestras creencias. Por ejemplo, si una persona está triste y en su historia ha aprendido que cuando ha llorado, le han dado de comer, relacionará la comida con evadir el sufrimiento, lo cual se transformará en un acto inconsciente; desea la comida pero no la necesita. O si una persona relaciona el éxito económico con la felicidad y la satisfacción, desea ser millonario, pero no lo necesita, y cuando lo alcanza, se siente igual.

Entonces, ¿Cuáles serán nuestras verdaderas necesidades? ¿qué es aquello que moviliza los deseos?. Una forma de verlo (modificación de un modelo de Antony Robbins) es que los seres humanos tenemos 7 necesidades básicas.

1. La necesidad de certeza y estabilidad: Necesitamos saber cosas, tener raíces firmes, sentir que controlamos algo del futuro, que llegaremos a fin de mes, que no moriremos inesperadamente, y para ello, nos apoyamos en relaciones, familia, trabajo, etc. En la naturaleza esto se ve manifestado con el elemento tierra. Cuando falta tierra, la emoción es la ansiedad o el miedo.

2. Si todo es estabilidad, nos aburrimos y perdemos el sentido. Necesitamos también inestabilidad, variedad, desafíos o problemas, sorpresa, hacer cosas diferentes. En la naturaleza, esto se ve manifestado con el elemento aire. Cuando falta aire aparece el ahogo, el desgano.

3. Necesitamos sentirnos significativos, validados, necesitamos sentir que nuestros límites son respetados, que tenemos algo de poder. Esto en la naturaleza se ve manifestado con el elemento fuego. Cuando falta la validación, aparece la rabia, la frustración, la sensación de insuficiencia.

4. Necesitamos relacionarnos, tener amor y conexión. Ya sea con otros seres humanos o a través de nuestra espiritualidad, necesitaremos sentirnos conectados, de otra forma, la vida se vuelve solitaria y sin sentido. Esto en la naturaleza se ve manifestado como el elemento agua. Cuando falta agua, aparece la soledad y la tristeza, la sed.

5. La necesidad de descanso y silencio: Es absolutamente necesario descansar, silenciar la mente, volver a la fuente. De otra manera, si no hay descanso, el cuerpo y la vida no puede manifestarse.
     Estas cinco primeras necesidades son necesidades básicas, naturales, que todos podemos alcanzar de formas relativamente accesibles. Hay otras dos necesidades que podrían llamarse necesidades del alma, que se construyen a lo largo de la vida y son las siguientes:
6. La necesidad de crecer: Todo organismo vivo tiene ciclos y todo organismo vivo necesita desarrollarse, crecer. Incluso cuando nos identificamos con un rol nuestro o un personaje (el profesional, el amigo, el padre etc) este personaje necesita desarrollarse. Necesitamos creer que nos vamos  convirtiendo en el organismo para el cual evolucionaron nuestros antepasados, que nos convertimos en la persona que queremos ser.

7. La necesidad de contribuir: Necesitamos sentirnos parte de algo, necesitamos creer que nuestro esfuerzo contribuye a algo más que a nosotros mismos. No es lo mismo trabajar para mi mismo que trabajar para mi familia, para mi país o para la humanidad.
Cada vez que tenemos deseos, queremos mover la balanza desde el sufrimiento a la satisfacción, desde la sombra a la luz, desde la necesidad hacia la abundancia, pero nuestras formas aprendidas de hacerlo, distan mucho de lograr el objetivo. Nuestro entorno nos invita a satisfacer nuestras necesidades consumiendo cosas que no necesitamos. Seremos más significativos si usamos cierta ropa o cierto auto, tendremos más amor y conexión si tomamos una cerveza en particular o comemos papasfritas, tendremos más estabilidad si compramos seguros o jugamos al loto, tendremos más variedad si compramos un televisor más grande...

Si nos miramos hacia el interior y entendemos cuál es la necesidad detrás de deseo, tendremos muchas formas de actuar para satisfacerla, de otra manera, actuaremos en base a nuestros deseos, haremos las mismas acciones aprendidas y terminaremos eventualmente en el mismo lugar donde partimos. Francisco de Quevedo, escritor español decía: "Por nuestros deseos, lo mucho es poco, por nuestra necesidad, lo poco es mucho"

¿Y a ti, qué te mueve?

martes, 6 de enero de 2015

El fiel cumplimiento de una promesa

Cuando veo que una organización cumple fielmente con una promesa contraída con la comunidad, me da una sensación de gratitud y esperanza. Finalmente, a eso he estado dedicando mi esfuerzo y energía los últimos años...

Dreams, a través de su gerente general, Manuel Rojas, hizo la promesa de construir una obra que intervendría lo más preciado por la ciudadanía, la costanera del lago Llanquihue en Puerto Varas, y lo hizo consultando a la comunidad. Esto es algo que al menos yo, no había escuchado anteriormente. Un organismo público como la municipalidad, exigiendo a un casino privado la construcción de una obra para la extensión de un contrato y este privado a su vez, haciendo una consulta ciudadana sobre cómo materializarlo de la mejor manera para que representara a todos.


 La primera parte de esta historia, fue un taller realizado en noviembre del año 2014, el cual detallé en una columna escrita anteriormente (link).


Este 5 de Enero, me pidieron diseñar y facilitar el espacio donde se da cumplimiento a la segunda parte de la promesa, la exposición de los tres proyectos por parte de la oficina de arquitectos. Para ello, nuevamente fueron convocadas las 50 personas que asistieron a la primera instancia.

Había mucha expectativa y algo de escepticismo. Partimos con una presentación en VideoScribe, para dar contexto. Y dejamos establecida una planilla en donde iríamos evaluando el cumplimiento de los requerimientos hechos en el primer taller. Los arquitectos fueron mostrando cada uno de los proyectos, y entre medio, entre todos evaluábamos si se daba cumplimiento a los valores, los materiales y los requerimientos hechos en la primera instancia. Los calificábamos con verde amarillo o rojo.

El resultado fue maravilloso, la oficina de arquitectos fue capaz de interpretar lo que se pidió y los participantes quedaron muy satisfechos (muchos de ellos arquitectos). Hubo un clima tranquilo, de colaboración, de escucha y también de planteamiento de diferentes puntos de vista. La evaluación de los proyectos fue en un 86% verde y un 4% amarillo, sin rojos.

El próximo paso de este proyecto, será someterlo a consulta ciudadana para que la comunidad escoja el que más gusta entre los tres proyectos presentados, para que sea construido. Para ello se dispondrá durante una semana del mes de Febrero, de dos módulos de votación ubicados en la municipalidad y en el casino.

Terminamos el taller escribiendo cada uno aquello que queremos para nuestra sociedad, tomando este evento como punto de partida, y eso, lo guardamos en una caja sellada para ser sepultada con la primera piedra. Cada uno de los participantes de estas instancias tendrá sus sueños puestos en esta construcción, cada uno es parte de la misma.

Esta ha sido una muestra de cultura, es una evidencia de que los seres humanos, cuando conversamos con objetivos comunes podemos lograr grandes cosas y podemos sentirnos orgullosos unos de otros. 
La definición de cultura según la RAE, es el conjunto de conocimientos que permite tener un juicio crítico.  Si aceptamos esto como posibilidad, fue exactamente lo que pasó. Nos escuchamos como comunidad para obtener un conjunto de conocimientos unos de otros que nos permitió tener un sólo juicio crítico, lo cual se manifestará próximamente en una obra que interviene lo más preciado de la ciudad de una forma positiva y que cuida lo importante.

A continuación: Las tres alternativas... ¿cual te gusta más?





viernes, 12 de diciembre de 2014

Una Cuestión de Foco

¿Qué tan importantes son las personas en los resultados de tu organización o equipo de trabajo? 
La respuesta a esta pregunta, normalmente es que las personas son, o muy importantes o son lo más importante en una organización, al final, las organizaciones están hechas por y para las personas. Si profundizamos un poco más en como hacer para obtener buenos resultados, podemos preguntar, ¿Qué tan importante son los lideres para que las personas de un equipo de trabajo produzcan resultados? La respuesta común es fundamental 
 
Ahora bien, si preguntamos, ¿Cuánto te has capacitado, o cuánto has promovido capacitaciones en temas de liderazgo y personas? Normalmente, la respuesta es poco o nada… ¿Qué hará que no pongamos foco en algo que es tan importante? 

Mucho se ha escrito sobre el liderazgo, sobre líderes extraordinarios como Steve Jobs o Nelson Mandela. Estamos acostumbrados a buscar externamente. Comenzamos a imitar actitudes que supuestamente nos llevarán a obtener mejores resultados en nuestras organizaciones, pero muchas veces, la promesa no llega a materializarse y nos encontramos siendo una persona que no va con nuestra forma de ver el mundo. Buscamos afuera lo que necesitamos buscar dentro de nosotros mismos.

Todos sabemos que las personas contentas y motivadas producen mejores resultados en el trabajo, se relacionan mejor y causan un bienestar a su alrededor. ¿Cómo lograr esto? Lo primero es saber donde estoy parado, cuál es el dolor o lo que quiero mejorar.

Si seguimos la lógica del punto anterior, podemos hacer algunas preguntas que nos puedan abrir posibilidades desde dentro de nuestra organización, entendiendo nuestra realidad e implementando herramientas que nos sirvan para el sistema en el cual estamos inmersos. De esta forma, es mucho más probable que estas herramientas se transformen en hábitos que nos permitan relacionarnos de formas diferentes. Exploremos un poco a través de preguntas:

¿Cómo están hoy las personas en mi equipo u organización?

A lo mejor no lo sabemos, y el hecho de simplemente hacerse esta pregunta, hace que le pongamos foco a la condición actual, nos permite escuchar y mirar algo que no estaba dentro de nuestro radar. Claro que el sueldo es un tema importante, pero acá estamos hablando también de otros conceptos, tales como estados anímicos, relación vida trabajo, involucramiento con la visión, comprensión de la estrategia de la organización, sentimiento de pertenencia, etc.

Si es que no lo se, ¿Cómo puedo averiguar la condición actual?

Una forma es preguntar para escuchar, podemos preguntar directamente o hacerlo por medio de una encuesta simple y anónima y así evitar exponer a las personas. Lo que no se pregunta y no se conversa, se mantiene en la mente de las personas, y el riesgo es que nos quedemos con interpretaciones que no nos sirven del mundo exterior.

¿Cuál es la condición deseada?

Piense en qué es aquello lo motiva a usted a levantarse todas las mañanas, nuevamente, intente dejar de lado el tema económico, si le cuesta, piense en las necesidades que llena con lo económico. Todos tenemos necesidades similares que satisfacemos en formas diferentes.  Por ejemplo:

  • Todos necesitamos la estabilidad suficiente como para entender que controlamos algo de nuestro futuro 
  •  Necesitamos desafíos que nos permitan asombrarnos y desarrollar nuestras competencias 
  •  Necesitamos ser validados para sentir somos suficiente y que el mundo no es un lugar hostil 
  •  Necesitamos familia o amistades a quienes querer, que nos recuerden que no estamos solos y nos hagan sentir queridos 
  •  Necesitamos relacionarnos sanamente con otros y escuchar otras visiones para aprender y disfrutar 
  •  Necesitamos crecimiento como seres biológicos que somos y un desarrollo que nos permita creer que avanzamos hacia la persona que queremos llegar a ser 
  •  Necesitamos contribuir a algo más allá de nosotros mismos que nos haga sentido y nos haga sentir orgullosos de donde elegimos poner nuestra energía y nuestro talento
Ninguna de estas necesidades se cubren solamente con la transacción económica. Estamos tan acostumbrados mirar fuera nuestro, que creemos que a través de la recompensa obtendremos aquello que nos falta, cuando hay mucho más que eso. Todos quienes tienen más de lo que pueden gastar, siguen teniendo vacíos que llenar, y a la vez, aquellas personas que se sienten plenas y sin necesidades, normalmente no poseen grandes riquezas.

¿Cómo cerrar esta brecha?

Acá serán útiles las herramientas que nos permitan entregar aquello que falta, tales como reconocimientos, evaluaciones, confiabilidad, sentido de pertenencia, comunicación estratégica, objetivos y metas, discursos épicos, espacios de creatividad y muchas otras herramientas organizacionales que pueden hacerse cargo de lo que está pasando en un sistema humano.

¿Cuál será la adecuada?

La que cierra la brecha de su diagnóstico. No se trata de implementar cosas que no nos sirvan, eso traería más caga de trabajo y eventualmente, una falta de sentido en el día a día. Se trata de consciencia, de entender quienes somos y qué necesitamos, y desde ahí, ver qué está disponible para implementar.

Al implementar, los primeros intentos, pueden parecer infructuosos, puede ser que nuestras expectativas del cambio superen los resultados. ¿Cuánto tiempo toma el cambio? El necesario para lograr el estándar deseado, pero con un proceso adecuado, me atrevo a decir que se pueden ver cambios en las personas y en una organización en seis meses y a veces menos.

Trabajar con un equipo de alto rendimiento, motivado, capaz de innovar, que se cuida y se desafía continuamente, que es capaz de crear nuevas realidades y opciones para mejorar las cosas, que actúa en confianza y en quienes se puede delegar tranquilamente es a lo que se puede llegar cuando ponemos el suficiente foco en las personas. Al final, las personas somos como somos porque aprendimos a ser de esa forma, y tal como aprendimos, podemos aprender otras formas de ser.

¿Cómo hacerlo?

El primer paso, es dejar de lado la queja, dejar de culpar a factores externos que nos dejan impotentes de cambiar realidades. Cualquier cambio que suceda, va a pasar porque tomamos acción, y esto nos convierte en protagonistas de nuestras propias vidas. Si queremos un cambio en la organización, hay que comenzar trabajar en el más alto nivel organizacional, desde ahí se producirá la diferencia. Los líderes son fundamentales en los resultados de los equipos.

Si lo vemos como un diagrama de flujos, no son sólo las cajitas, sino las flechas que unen las mismas, las que nos permitirán o no lograr los resultados que buscamos. Lo que se busca es una meta competencia, que es la de aprender a aprender. Todo se puede copiar, desde un diseño, una fórmula o una tecnología, lo único que no se puede copiar, es la capacidad que tengan las personas dentro de una organización de aprender continuamente aquello que les permite diferenciarse y crear nuevas realidades.

La recomendación, es coaching organizacional, que actúa a nivel del individuo, de los equipos y de la organización. A través de herramientas de diagnóstico, evaluaciones y entrevistas, se obtiene una coherencia organizacional, que es básicamente cómo las personas que componen la organización miran el mundo, y desde ahí, cómo coordinan acciones para llegar a los resultados.

¿Cuál será un resultado satisfactorio?

Uno en el cual exista una continua creación de valor en donde gane la organización, ganen las personas que la componen y gane la sociedad en la cual está inmersa. Satisfacer las necesidades de estos tres grupos de interés, cuidando el único medio ambiente que tenemos, es la forma de hacer que una organización sea sostenible en el tiempo y sobresalga, y para lograr esto, lo primero será la elección de donde poner el foco.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La visita de Kaos Pilot a Puerto Varas

Kaos Pilot es una escuela de Innovación Danesa de negocios creativos. Aceptan cada año a 35 personas de todo el mundo con el objetivo de generar líderes del cambio, desarrollando competencias a través de la ejecución de proyectos que tengan un impacto tanto en organizaciones como en la sociedad. Claudia Raffo, directora de la escuela Out of The Box, en donde hice el programa avanzado de Coaching Organizacional para la Sostenibilidad, trajo a Christer Windelov, CEO de esta escuela de Dinamarca y me ofreció la posibilidad de traerlo a Puerto Varas.

El desafío al cual me enfrentaba es que mi red de influencia en la región es escasa, ya que llevo menos de un año en la zona, sin embargo, Kaos Pilot es una escuela que vengo mirando hace ya varios años, y tenía muchas ganas de poder llevar adelante la oportunidad. Ya el 2013 hice la gestión junto con Claudia para llevarlos a Enex, empresa en la cual trabajé a cargo del departamento de Innovación.



Pensé inmediátamente que tenía que colaborar, y llamé a mi amigo Sebastián Allendes, director de otra consultora de coaching de la zona llamada ZCoaching. Esto sería un hito, TheNest y ZCoaching, dos consultoras que supuestamente debieran competir, colaborando por un propósito común, que es entregar una posibilidad a la comunidad de estar en un espacio de aprendizaje con una de las personas más reconocidas del mundo en temas de innovación. Para ello, también tuve el apoyo de Wladimir Santana, encargado del programa Compite + 1000 para al región de la universidad Adolfo Ibañez, programa en el cual colaboro como tutor senior de empresas.

Junto con Sebastián, decidimos hacer un taller abierto de manera de dar la posibilidad a muchas personas de vivir la experiencia. Juntamos finalmente 40 asistentes de diferentes áreas, educación, salud, empresas, turismo, etc.

El taller fue excelente, enfocado en cómo nuestra mirada de las cosas, cambia el juicio de lo posible. Pudimos mirar lo positivo de nosotros y nuestro entorno, y vimos cómo lo apreciativo crea nuevas realidades y oportunidades de futuro. Christer, un grande, lleno de ejemplos, experiencias y conocimiento. Las personas lo pasaron bien, se cumplieron las expectativas iniciales, pudimos aprender y colaboramos para servir.

De toda la experiencia, me quedo con la colaboración. Acá nadie ganó nada en términos de resultados económicos, sin embargo ganamos todos, formamos nuevos vínculos, desafiamos lo posible, nos encontramos en conversaciones poderosas sobre el futuro de nuestra comunidad, aprendimos y lo pasamos bien.

Seguro ésta será un primera experiencia que repetiremos año a año para ir sirviendo a que todos podamos ser una contribución a nuestra sociedad y partícipes de un futuro en continuo diseño.


viernes, 14 de noviembre de 2014

Puerto Varas Habló


Dentro de mis emociones preferidas, están el asombro y la gratitud. Hoy viví las dos a concho.

Me invitaron a diseñar y facilitar un proceso de conversaciones para poner de acuerdo a la comunidad de Puerto Varas acerca de la construcción de un paseo en la constanera, que es un requisito impuesto a Dreams Casino y Hotel por parte de la municipalidad para la extensión de su concesión, de manera de hacer un aporte a la comunidad. Manuel Rojas, como gerente general, tuvo la valentía de abrir la conversación con la comunidad y el cuidado de no instalar un proyecto unilateral, como muhcas veces hemos visto en otros lugares.

A la cita llegaron alrededor de 50 personas, representantes de la Municipalidad, el colegio de arquitectos, personas que cuidan el patrimonio cultural, y muchos otros que son parte importante y escuchada de la comunidad puertovarina.

Comenzamos desde la desconfianza que puede producir un proyecto que interviene la costanera, un lugar sagrado para quienes vivimos acá. Cada uno venía con sus miradas sobre el asunto y sus puntos a defender, con imágenes como el mall de Castro o del mismo Puerto Varas, que obstaculiza la vista de la iglesia patrimonial en la mente. Las primeras interacciones fueron para conectarnos como seres humanos, haciendo consciente cómo veníamos, cómo nos levantamos, cómo llegamos a vivir acá... en este proceso, se fueron conectando las personas y no los roles o los puntos a defender. Un siguiente paso fue una imaginería, en donde nos conectamos con la ciudad, con sus olores, sabores, texturas e imágenes, con su gente, con su naturaleza, con el viento y la lluvia. En ese momento, nos dimos cuenta de que todos estábamos hablando de lo mismo. Descubrimos los valores que están arraigados en las personas de esta ciudad, entendimos que en el fondo, todos estamos buscando lo mismo, pudimos conversar desde lugares comunes y en eso, las diferencias se diluyeron. De a poco fuimos adentrándonos y convergiendo en el proyecto, para finalmente concluir lo que queremos como comunidad y lo que no.

Nos reunimos a conversar, a hablar de lo importante, nos conocimos, hicimos amigos y legitimamos miradas. Esto no es nada nuevo, ancestralmente los seres humanos nos hemos reunido en círculos para conversar nuestras diferencias, sin embargo, en la sociedad actual, este tipo de iniciativas que permiten a las personas opinar sobre espacios públicos que se intervendrán, no siempre se dan, y eso hoy, se hizo consciente y se agradeció.

Ahora la tarea la tiene el arquitecto, que tuvo su espacio para hablar de lo que había interpretado. Por otro lado, Carolina hayal y Konstanze Straub, redactaron lo que será el testimonio de esta instancia, la que será recordada, por varios como una instancia de cultura y humanidad. Como dijo Antoine de Saint-Exuperry (Escritor de “El Principito”) “Si quieres construir un barco, no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo, sino que primero has de evocar en las personas el anhelo de mar libre y ancho".

Infinítamente agradecido...

martes, 11 de noviembre de 2014

Emociones e Innovación

Para hablar de innovación, es necesario hablar de emociones. Las emociones son las energías que nos mueven, etimológicamente hablando es la energía que induce a la acción. Dependiendo de mi emocionar, veré acciones posibles y otras simplemente no estarán disponibles. Por ejemplo, cuando tenemos pena, la acción de exponerme ante otros no es la primera que aparece, sino más bien la necesidad de estar más callado y refugiado. A su vez, si siento alegría, seguramente darán ganas de repetir aquello que está pasando, de agradecer, de expandirnos.
Hoy en día, en la cultura en que vivimos, las emociones han sido consideradas muchas veces como un obstáculo en las organizaciones. Frases como “no tomes decisiones emocionalmente” se han instalado como paradigmas válidos en las organizaciones. Esta mirada es muy probable que esté atentando contra la innovación en las empresas. No importa lo que hagamos, siempre estaremos en una emoción y siempre hará la diferencia en las decisiones que tomemos. No podemos tomar decisiones si no emocionamos, y las diferentes emociones, nos predispondrán a diferentes acciones y decisiones, las emociones nos permiten tener una escala de valores entre las diferentes opciones, por lo tanto, nos permiten priorizar.

Si queremos innovar, necesitamos saber que podemos equivocarnos, necesitamos legitimar el error. ¿Cómo puede ser esto posible si desde niños nos han entrenado para no cometer errores? El error y la equivocación no se constituyen en el hacer, el error se constituye después del hacer, cuando hacemos consciente que lo que hicimos no nos llevó al resultado que queríamos, pero en el hacer, creíamos que estábamos bien, sino no hubiésemos hecho lo que hicimos. Cuando el error es castigado, la emoción con la cual miraré mi hacer, es el miedo a equivocarme. El miedo nos paraliza, nos pone a la defensiva, nos aleja del estímulo y nos hacer volver a lo conocido, vale decir, no innovamos, sino que nos refugiamos en lo que sabemos hacer bien. Es posible que aquellos jefes que mantienen relaciones de obediencia con sus colaboradores estén detonando esta emoción en los equipos de trabajo, la cual no promueve la creación de nuevos horizontes.

Para innovar, necesitamos desaprender muchas cosas, necesitamos abrirnos a la posibilidad de error y legitimarlo como una posibilidad de aprendizaje. Necesitamos confianza, tanto de nuestros líderes como de los colaboradores. Para innovar, necesitamos también encontrar sentido en lo que hacemos, necesitamos creer que existe un futuro en el cual participamos todos, necesitamos salir de la resignación y pasar a un estado anímico del entusiasmo o de ambición por el futuro. Necesitamos saber escuchar, conectarnos con otros seres humanos para entender sus necesidades, necesitamos conversaciones de posibilidades que nos permita abrirnos al aprendizaje con otros y por sobre todo necesitamos creer que se puede.  ¿Se estará promoviendo esto en las empresas como cultura?
En una cultura de innovación, todas las personas deben identificarse con la posibilidad de hacer un futuro diferente, y esto no se logra solamente con tecnología o discursos motivadores, esto se logra trabajando en la identidad, habitando emociones que nos permitan ver posibilidades y aumentando el nivel de consciencia de nosotros mismos para lograr ver las necesidades de otros. Para innovar, es imprescindible cambiar los paradigmas acerca del error y alinear el sentido de contribución de las personas con el propósito de la organización.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Golpe de Timón




Tuve la gratificante experiencia de hacer una charla sobre liderazgo para alrededor de 200 personas en Concepción, quienes son líderes chilenos y extranjeros de la industria de la porcicultura. La invitación me fue extendida por Lesaffre a través de mi amigo Cristián Meza.

Más que una charla, fue una interacción con los participantes. Nos paramos, nos movimos, interactuamos con personas que no se conocían y logramos vernos liderando desde donde comunmente lo hacemos y vimos nuevas posibilidades para lograr los resultados que buscamos, promoviendo habilidades como la indagación, la escucha, la valoración de las personas, el servicio, etc.

Más allá de los temas que fueron tocados, que me parecen de mucha relevancia para el bienestar de las personas, la sostenibilidad de la industria y el sentido de las organizaciones, me quedo con el comentario de una persona que me conversó cuando salí de la sala.

Me dijo... "me mataste!!"... ¿cómo? le pregunté yo... "eso", me dijo, "me mataste, hiciste una pregunta de la cual ahora no puedo salir". ¿Cuál fue?, ya que normalmente en las charlas dejo muchas preguntas para que las personas asistentes puedan reflexionar sobre su propia manera de hacer las cosas. Me dijo... "preguntaste que si no hacemos nada, si no cambiamos nuestra forma de pensar y de hacer lo que hacemos, ¿donde nos está llevando la forma que tenemos de hacer las cosas? ¿cuál es el resultado que se viene si no hacemos cambios? ¿nos estamos convirtiendo en la persona que queremos ser?

Ella me dijo que la forma que ella tenía de mirar el liderazgo y el liderazgo personal, la estaba llevando a un punto que en el fondo no le hacía sentido, y que no estaba haciendo nada para cambiarlo, no lo había visto, y ahora ve. Tuvimos una conversa limpia, expuesta, en donde vimos la necesidad de hacernos responsables por nuestro destino, quedando instalada otra pregunta relevante, ¿cómo me hago cargo de lo que ahora estoy viendo que antes no veía? ¿qué es lo que necesito aprender para cambiar el rumbo?

Esa interacción con esta persona, me hace valorar y agradecer el lugar que me toca ocupar, generando en mi persona una infinita gratitud por ser instrumento para servir a otros. Cada vez que interactuamos con otras personas, (y acá estoy hablando de todos nosotros) tocamos almas y cambiamos mundos. No hay forma de que lo que digamos o hagamos no tenga un impacto en nuestro entorno por mínimo que sea. Ojalá esas interacciones estén al servicio de otros, de la colaboración para el bienestar común.
Cada vez que amanece, es una nueva posibilidad para tomar desiciones, siempre podemos dar un vuelco a la situción vital, de cambiar, de ser valientes, de reconocer nuestros sueños y dar un primer paso de libertad.


Tal como dijo Nelson Mandela en su discurso inaugural citando a Marianne Williamson:

“Nuestro más profundo temor no es el de ser inadecuados.
Nuestro más profundo temor es el de ser poderosos más allá de toda medida.
Es nuestra luz, no nuestra oscuridad la que más nos asusta.
Nos preguntamos a nosotros mismos:
¿Quién soy yo para ser brillante,
extraordinariamente talentoso, magnífico?
En realidad ¿quién eres tú para no serlo?”.